jueves, 3 de octubre de 2013

Tira y afloja.

Y nos buscamos en los bares de siempre, en las madrugadas en las que solíamos no dormir, en los viajes a París que no hicimos, en esos besos que no llegaron a ser más que miradas deseosas a nuestros labios. Fuimos como dejar un puzle a medias, o peor, una cerveza. Nos quedamos con ganas de algo, que era todo. Jugamos durante un tiempo, tu me decías "ven" y siempre solía estar a tu lado, asique te acercabas un poquito más, hasta que los pocos centímetros que nos separaran se volvían magnéticos. Parecíamos como dos imanes que se tientan sin llegar a juntarse. Un tira y afloja.
Quítame el sueño, que despierta también puedo inventarte. Y siempre estaba el típico orgullo diciendo que se nos hacía tarde, y tenías que marcharte.
Reducir todo a suspiros.incitarme a que me fumase todos los cigarrillos del mundo. Y convirtieras las noches en andenes en los que yo esperaba que volvieses con el primer tren de la mañana. Pero hay mañanas que nunca llegan.
Te escondían siempre tras las montañas de un montón de escusas. No salió el sol durante varios meses, y pasé el invierno al calor de las fotografías. Y del ron con cola.
Así vivimos un tiempo hasta que ya no pudimos matarnos más, y con las manos vacías nos dimos dos besos.
Tu llevabas un jersey verde y yo un montón de apariencias falsas. "Que no te quería", te dije, y supongo, que en parte, no te mentí. Que no te quería querer, me explico.
No ha llovido mucho desde entonces, pero lo poco que ha llovido nos ahogó a los dos. Naufragamos, de alguna forma, dentro de nosotros mismos. Luego gritabamos nuestros nombres, demasiado tarde, cuando ya la distancia que nos separaba no era tanta, pero si la suficiente.
En el fondo sabíamos que mejor lejos que mal acompañados. No, espera: mejor lejos que haciéndonos daño.
Si alguien me pregunta, le digo que todas las cicatrices que tengo son por exceso de velocidad que tuve hacia tu cuerpo, está claro, pero eso nunca se lo he comentado a nadie.
Parece que lleve esperando este otoño medio siglo, que es curiosamente el tiempo que llevo sin saber si sigues usando Euphoria de Calvin Klein como perfume.
En fin, estoy empezando a cicatrizar, como las hojas de los árboles. Pronto me sacaré lo suficiente como para que cualquier sonrisa me rompa de nuevo.
A lo mejor me enamoro.
Las cosas volverán a ser como antes de que tu fueses las cuatro estaciones de mi vida.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Llega el otoño.

Y nos buscamos en los bares de siempre, en las madrugadas en las que solíamos no dormir, en los viajes a París que no hicimos, en esos besos que no llegaron a ser más que miradas deseosas a nuestros labios. Fuimos como dejar un puzle a medias, o peor, una cerveza. Nos quedamos con ganas de algo, que era todo. Jugamos durante un tiempo, tu me decías "ven" y siempre solía estar a tu lado, asique te acercabas un poquito más, hasta que los pocos centímetros que nos separaran se volvían magnéticos. Parecíamos como dos imanes que se tientan sin llegar a juntarse. Un tira y afloja.
Quítame el sueño, que despierta también puedo inventarte. Y siempre estaba el típico orgullo diciendo que se nos hacía tarde, y tenías que marcharte.
Reducir todo a suspiros.incitarme a que me fumase todos los cigarrillos del mundo. Y convirtieras las noches en andenes en los que yo esperaba que volvieses con el primer tren de la mañana. Pero hay mañanas que nunca llegan.
Te escondían siempre tras las montañas de un montón de escusas. No salió el sol durante varios meses, y pasé el invierno al calor de las fotografías. Y del ron con cola.
Así vivimos un tiempo hasta que ya no pudimos matarnos más, y con las manos vacías nos dimos dos besos.
Tu llevabas un jersey verde y yo un montón de apariencias falsas. "Que no te quería", te dije, y supongo, que en parte, no te mentí. Que no te quería querer, me explico.
No ha llovido mucho desde entonces, pero lo poco que ha llovido nos ahogó a los dos. Naufragamos, de alguna forma, dentro de nosotros mismos. Luego gritabamos nuestros nombres, demasiado tarde, cuando ya la distancia que nos separaba no era tanta, pero si la suficiente.
En el fondo sabíamos que mejor lejos que mal acompañados. No, espera: mejor lejos que haciéndonos daño.
Si alguien me pregunta, le digo que todas las cicatrices que tengo son por exceso de velocidad que tuve hacia tu cuerpo, está claro, pero eso nunca se lo he comentado a nadie.
Parece que lleve esperando este otoño medio siglo, que es curiosamente el tiempo que llevo sin saber si sigues usando Euphoria de Calvin Klein como perfume.
En fin, estoy empezando a cicatrizar, como las hojas de los árboles. Pronto me sacaré lo suficiente como para que cualquier sonrisa me rompa de nuevo.
A lo mejor me enamoro.
Las cosas volverán a ser como antes de que tu fueses las cuatro estaciones de mi vida.

martes, 30 de julio de 2013

Ciencia ficción.

NO, NO, Y NO. Me niego a seguir pensando que el viento no se llevó las cenizas de aquel fuego que provocaste en mi.
Sigo esperando que entres por mi puerta, me traigas el desayuno a la cama, que juegues con las miguitas que se caen y me hacen cosquillas en la espalda.
Sigo esperando que me quites el mando de la tele para querer ver los partidos de fútbol y ne hagas enfadar sólo porque soy muy graciosa enfadada.
Anhelo momentos tales como tus "te quiero", "te hechaba de menos" repentinos. Todos ellos dichos con sinceridad y dulzura.
Espero y espero que algún día llegues a entrar en mi vida, seas como yo deseo, como te imagino. Con tus ojos verdes de ciencia ficción, tu sonrisa de televisión, y tu corazón en tensión.

domingo, 16 de junio de 2013

Recta final.

Última recta final, sólo piensas en verano, en lo cerca que está, casi lo puedes tocar con la punta de los dedos.
Empiezas a pensar en que hacer para estar buena este verano, en dietas, en ropa para ir mona a la piscina y para salir de fiesta. Ahora yo sólo pienso en él.
Empiezas a salir a la terraza, cogiendo tu tumbona más cómoda y te tumbas. Tu madre te empieza a comer la oreja con que te des crema y tu diciendo que no.
Llega el momento de elegir nuevos bikinis, los más llamativos, lo que atraigan con verlos.
Esta última semana es la semana de llorarle a los profesores para que te aprueben y poder pasar el mejor verano de tu vida.
Llegó la hora de empezar a ir a discotecas, a bares, a las verbenas y discotecas móviles de los pueblos para subirte a la tarima y poder gritar quien manda esa noche.
Algo más bonito sería poder compartir todo con la persona que quieres. Inténtalo y hazlo posible.

sábado, 8 de junio de 2013

3:18 am.

A esta hora me pongo a escribir. ¿Como tan tarde? Pues que como siempre, hay alguien que me quita el sueño. Y esque es irremediable no pensar en el, en sus miradas limpias, perfectas, ojos rasgados, ojos  castaños. En su perfecta sonrisa blanca.
Y esque es increíble como cambia todo en apenas dos semanas.
Llevas una semana detrás del que pensabas que podrías llegar a ser algo, y llega el gran día y prefiere a tu amiga.¿Tan tan poco valgo la pena?
Pero no todo lo malo acaba ahí. Sales de fiesta y ves al futuro padre de tus hijos. Esa persona que me quita el sueño esta noche. ¿Me vacilaba? ¿Se reía de mi? ¿No son suficientes todas mis miradas, que te buscara por cada rincón del local, que preguntara donde estabas? Pero tu nada. Será otra vez un amor no correspondido.
En este mundo no tendría que existir:
   -las mentiras
   -Los "te quiero" sin sentimiento
   -Las falsas ilusiones
   -El cáncer
   -Distancia
   -Promesas rotas
   -Y un "sólo podemos ser amigos"
Nose cuántas personas llegarán a leer este blog, nI tan siquiera si alguien lo conocerá, sólo espero que alguien se sienta una mínima parte identificado. ¿Tu también te sientes tan desdichado?
Es esa necesidad de necesitar abrazar a alguien, de querer tenerle a tu lado. Que te deje ser su hombro sobre el que llorar o la mesa en la que das golpes cuando te ríes. Quiero eso. Vivir como yo quiera, sin preocupaciones. Pero a cada una le toca lo que le toca. A mi me ha tocado esta vida y esta forma de pensar
Disfruta de tu día a día como si fuera el último.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Hablas sin saber. Dices cosas sin sentido y luego te arrepientes. Caminas por lugares desconocidos, intentando averiguar nuevas formas de pasar el rato. Conoces gente nueva, gente que te puede defender o gente que te dará una puñalada por la espalda. Gente a la que le caigas mal, pero, ¿Sabes qué? Eso significa que has defendido algo que te importa, que has mantenido tu palabra y que defiendes tu opinión.
No juzgues a quien no conoces, centrate en las personas de tu entorno. Quien sabe si esas personas que juzgas, no lo harán también contigo.
Haz lo que más te guste sin temor a lo que piensen de ti. Eres única, irreversible.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Dos locos enamorados.

Despertarte por la luz del sol que entra por tu ventana. Estás abrazada a el, y el tiene su brazo por encima tuyo. Eres suya y nada más. Le despiertas dándole besitos por el cuello, y haciéndole tonterías. De pronto se despierta y empieza a juguetear contigo. Como si nada, de pronto está encima tuyo. Eres su presa, y no quieres huir. Vais a la cocina, en ropa interior, pero tu con su camiseta del pijama. Vas a cojer la taza de café del estante, pero de repente te coje de la cintura, te gira y te sienta sobre la encimera. Tu eres su desayuno.
Comienza a besarte el cuello, le atrapas con tus piernas, va jugando con las manos, sigue armandote hasta llegar al punto clave. Tu camiseta está en el suelo, tu sujetador en el fregadero, y vuestras partes bajas están al descubierto. La temperatura de la cocina se está caldeando. Se oye un leve gemido, que va seguido de más gemidos, cada vez más constantes, más fuertes, más intensos, hasta que al fin hay un último al que le acompaña una hiperventilacion. Él ha cumplido.
Os dirijis ambos a la ducha, decidis utilizar la misma. Seguís con la tensión y de nuevo se repite el proceso.
Os vestís con lo primero que pillais, vais a la cocina y desayunais.
Es domingo. Decidis ir a pasear por los jardines de la ciudad. Todo a vuestro alrededor os envidia. Los dos formais uno, yendo de la mano, subiendote encima de el y que él te haga reír. Comprar helados para hacer bromas y acabando comiendo el helado mientras le besas.
Comeis en un italiano, capricho tuyo.
A la tarde vais a la piscina. Rozamientos, miradas, tensión. Pero no ocurre nada.
Volvéis a casa, y cenais.
Hacéis una carrera a ver quien llega antes a la habitación. Llegas tu, el se tira encima, comienza a quitarte la ropa, a besarte. Se para y abre el cajón de la mesilla. Se lo pone (obvio). Te dejas hacer, eres suya de nuevo. Ese cuarto arde, la tensión está en el ambiente. Tus suspiros no puedes disimularlos, le quieres, no te avergüenzas de nada. No temes a nada en ese momento, el momento culminante. Vuestros gemidos son constantes. Parais, os relajais. Os miráis y sonreis levemente.
¿Qué sois?
Dos locos enamorados.

lunes, 20 de mayo de 2013

Sólo un mes. VERANO 2O13!

Buenos días. Hoy es otro día más en esta vida tan perra. Toca madrugar, vestirse, desayunar... E ir a clase.
A penas queda un mes de clase y ya llega el verano. Un mes en que todo puede cambiar. Un mes en que te juegas el quedarte estudiando en casa o salir a disfrutar. Un mes de un último empujón. Y un mes para fichar chicos para verano, ya que esta opción la necesitas cuando te das cuenta de que al que quieres le tienes por imposible.
Luego llega el verano. Llega el dormir en camisetas de propaganda que te quedan por las rodillas, despertarte a la hora que quieras, pasarte el día en la piscina, ir a la playa, sólo entrar en casa a comer, cenar y dormir. Un verano de fiestas de los pueblos, de trasnochadas y  de estar siempre con tus amigos. Noches de merla, siempre con vodka y el innovar, y días de resaca, que el mínimo sonido parece el fin del mundo.
Quiero un verano 2O13 como nunca. Vivirlo para recordarlo.

domingo, 19 de mayo de 2013

La única que me aguanta.

Escribo esto desde mi cama. Ésa que ha aguantado tantas lágrimas, tantos abrazos y tantos momentos de angustia. Mientras escucho a Linkin Park, en este instante "Castle of Glass".
Con ojos llorosos me pongo a pensar todo lo ocurrido estos días.
Ha sido un gran fin de semana. Ayer fue una buena tarde. Todos reunidos, los de siempre, por los que darías lo que fuera. Algunos con unas copas de más, otros con caladas en exceso, y yo sin nada. ¿Necesito beber o fumar para pasarmelo bien?  Soy feliz con mis actos. Ayer fue una gran tarde. Tenía a la gente que quiero a mi alrededor y todo era perfecto.
¿Hoy? Hoy le he tenido cerca. ¿Como lo saco de mi cabeza?
Nada más que decir.
Verso acabado. Punto.

sábado, 18 de mayo de 2013

Gracias.

Hoy me toca dar las gracias.
Gracias a todas esas personas que están ahí siempre. Gracias a todas mis amigas que siempre me han estado apoyando en mis decisiones, diciéndome lo que está bien y lo que no, adcirtiendome de las cosas, aguantandome cuando ni yo lo hacia, sacandome esa sonrisa en el momento exacto, y gracias por tantos momentos a vuestros lados.

viernes, 17 de mayo de 2013

Sigue y consigue.

Tu, la que está o el que está leyendo ésto. ¿Cómo te sientes? ¿Quieres a alguien? Querer, está claro que por mucho que te cueste admitirlo, hay alguien que te tiene enamorado. Ese alguien puede ser de muchas maneras.
Puede ser el más cabrón de todos. Puede ser un romanticón. Puede ser un pasota que va de guay frente a sus amigos. Puede ser un empalagoso que ni lo aguantas.
Todas estas maneras de ser tienes sus pros y sus contras. Por ejemplo; si lo que quieres es olvidar a otra persona rápidamente pues coges y te buscas un cabrón, pero cuidado con las habladurías de después.
Para mi el ideal de chico perfecto es que tenga personalidad, que ni sea cabrón ni empalagoso, si no el punto intermedio. Que presuma de la novia que tiene, te defienda, pero sin olvidar que, a veces, que te vacile un poco no está de más. Que te trate como una princesa. Que vaya diciendo lo perfecta que eres por ahí, y que sepa callar los rumores. Y es que, el físico no lo es todo. Admito que yo también soy de las que los buscan morenitos y que se te caigan las bragas al verlos vaya. Pero en lo que más me fijo es en los ojos. A parte de buscar unos ojos bonitos, busco unos ojos que me sepan decir lo que con las palabras su boca no puede. Unos ojos que expresen sentimientos, ojos verdaderos.
Ese es el chico que busco. Y jamás dejaré de buscarlo.

jueves, 16 de mayo de 2013

The end.

El horizonte siempre está hacia delante.

Llegó la hora de reflexionar. De recordar como empezó todo.
Recuerdo que hará cosa de dos años te vi por primera vez en fotos de gente conocida, y pensé "jajajaja que niño, si es un mico, que feo es". Hasta ahí todo bien. 
Hace exactamente un año y veintiún días pude conocerte en persona. A penas intercambiamos cuatro palabras. Te vi desenvolverte a la perfección en aquello que tanto tu amas, dar sonido a seis cuerdas. La verdad es que lo hiciste muy bien, no como yo. Con los nervios se me resbalaban los dedos de las teclas. 
Te felicité lo bien que lo hiciste y me fui a casa, donde me puse a ver más fotos tuyas y ya ese "que feo es", se cambió por un "tiene su punto".
No volví a saber de ti más hasta que llegó el ansiado verano por todos.
Es gracioso, nos empezamos a llevar y me pediste ayuda con una de mis amigas. Intenté ayudarte pero de nada sirvió. El problema es que tu me empezaste a gustar.
Semanas después, tu grupo de amigos y el mio se unieron para pasar un ratillo esa noche. Tu yo estuvimos juntos hasta la hora que me tuve que ir. Casi ocurre, casi me besas. Casi...
Después de todo, decidiste unirte con otra chica, con la que de verdad querías.
De nuevo no volví a saber nada de ti hasta hará pocos meses. Y nos volvimos a empezar a llevar.
Sin esperarlo, una de las tardes en las que nos reuníamos todos, me coges y me apartas del grupo. Me preguntas que si era verdad. Yo te preguntaba ¿Verdad el qué? y tu me respondías que si era verdad que me gustabas. No te quería contestar por vergüenza o tal vez por miedo a quedar mal. Ocurre. Me besas. Comienzas a hacerme tonterías, a querer hacerme reír, a querer hacerme pasar un rato agradable. Y es que, ese rato ya era perfecto. Te tenía, podía rozar tus labios sin temor a nada. Era feliz. Volví a ser niña.
Todo se torció a los pocos días. Al parecer tu no querías nada más de mi. 
Dos semanas después fui con unas amigas al lugar donde soléis pasar las tardes. Muchas risas, muchos vaciles, pero al final de la tarde me volviste a besar. ¿Jugabas conmigo? 
Hablamos y me dijiste que no estaría mal tener algo conmigo. Maldita las horas en las que me hacías ilusiones.
Quedamos varias veces, una vez, día 8, fue la más especial. Todos decían que parecíamos pareja. ¿Yo? Yo era la más feliz de este puto mundo.
Sólo volvimos a quedar un día más, y poco a poco te fuiste distanciando. Hasta el punto de ponerme una escusa tonta, y no volver a querer saber de mis labios.
Esa es la historia, complicada, tal vez rara, o quizás corta. Pero ha sido la mejor historia de todas. 
¿Tiene final triste? Si. Me ha marcado. 
Cada vez que  le veo se me acelera el corazón. Me entran ganas de besarle. Pero no puedo. Esa etapa de la historia terminó. Ahora toca hacerse la fuerte que poner cara de que todo te da igual, que eres feliz estando como estas. 
Y la verdad, esta historia me hizo llorar, pero al recordarla me sale una leve sonrisa. 
Eso es lo que importa, que es un buen recuerdo, uno de esos que no se olvidan.
Sigue  hacia delante mirando el horizonte, no te des la vuelta y veas las piedras con las que tropezaste.
Que cada paso que des, sea hacia delante. Jamás hacia atrás.

Queda prohibido.


Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un dia sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas, 
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles sólo cuando lo necesitas.
Queda prohibido no ser tu ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.


    Pablo Neruda.

miércoles, 15 de mayo de 2013

El latir de tu corazón.

Ve, siéntate en la silla del escritorio. Enciende el ordenador y pon el reproductor de música. Coje tu cartera y toma la foto que tienes suya. Fíjate bien e intenta sacar defectos. ¿Puedes? ¿No verdad? Lo siento princesa, estás enamorada.

Agua salada.

Una lágrima cae acariciando tu cara. ¿Por qué lloras? Lloras sin sentido. Porque un mal día no significa que todo acabe ahí, coge papel y lápiz y ponte a escribir las cosas bonitas del día a día. Coge fotos y cuelgalas por tu cuarto, para que día a día veas que no hace falta llorar estando rodeada de buenos momentos.

Marca el paso, recuerda que vales la pena.

A veces las ventanas se cierran, se apaga la luz, la bateria se acaba y el cuaderno se termina.
Pero tu cabeza nunca deja de funcionar, te acuestas en tu cama y te pones a pensar en todo lo que has hecho hoy, y te das cuenta de que éste dia no se va a repetir, has estado con las personas que más quieres, has tenido dos exámenes, has visto pasar en un coche a un tío muy bueno y has fantaseado con famosos de películas, lo que no te das cuenta es de que dentro de una semana no te acordaras de la marca del coche, del temario de los exámenes, de la mitad de lo que hablaste con esas personas.
Haz cosas por las que te recuerden todos los días. No malgastes el tiempo en cosas que no valen la pena.

Continuo suplicio.

Es verle y que se me acelere el corazón. Las manos me empiezan a temblar y mi mente empieza a volar. Comienzo a crear historias, que puede que se hagan realidad, pero más vale no hacerse ilusiones.
Ves cosas en él que tus amigas no ven. Para ti es el mejor del mundo, para otras en un maldito niñato.
De pronto tu mente aterriza y ves que es un amigo más, ves que estás pasando la tarde con tus amigas como un viernes cualquiera.
De pronto tu amiga te dice que ha quedado con su chico, y es cuando te das cuentas de que te encuentras sola, que necesitas ese cariño y ese calor que te proporciona un chico que quieres, que necesitas sus abrazados y escuchar su voz.
Ves a tu amiga y a su chico besándose y ocurre uno de esos momentos que piensas que puedes armarte de valor e ir con todas tus ganas a decirle a tu chico que le quieres.
Comienza a llover y todo ese valor se va callendo con las pequeñas gotas que resbalan por tu cara. Vuelves a la realidad, sigues sola, pero no te faltan ganas.
Nunca dejes de luchar.

martes, 14 de mayo de 2013

Distinguido.

Sólo una vez en tu vida, encuentras a alguien que cambia tu mundo por completo. Le dices cosas que nunca antes habías dicho a nadie.
Compartes esperanzas para un futuro, sueños que cumpliréis juntos.
Nunca lastimas sus sentimientos, si no que le hacen más fuerte y le muestras las cosas que le hacen especial.
Puedes ser tu mismo sin preocuparte por lo que pueda pensar, ya que te quiere tal y como eres.
Sabes que es alguien verdadero, y que posiblemente, se quedará contigo hasta el final. 
Y tu única felicidad es saber que la persona por la que tanto esperaste, por fin es parte de tu vida.

Todo algún día cambiará.

Llega un momento en el que dices que qué te ha pasado. Ha pasado que las personas que conociste de pequeña probablemente no las volverás a ver, que aquel pez que tus padres te compraron con tanta ilusión un día ya no estaba, que aquella lamparita que utilizabas para poder dormir se ha cambiado por una lámpara de estudiante. Sin darte cuenta le quitaste los ruedines a la bici, y aquella casita de muñecas encima de la mesa ahora ocupa su lugar un ordenador.
Pero miras por la ventana y sigue estando el mismo sol que ayer cubrían unas nubes, el mismo que te pone morena en verano y el mismo sol que iluminaba hace años las calles por donde paseabas hasta llegar al parque cuando eras pequeña.
Las cosas cambian, eso es lo que pasa.